Bienvenido a la web de APADAN Fecha completa
Menú
Inicio
Quienes Somos
Historia
El refugio
Colabora
Apadrina
Perros para adoptar
Acógelos
Urgentes
Cachorros
Gatos
Perdidos
In memoriam...
Adoptados
Apadrinados
Recibimos carta de
Hemos visitado a
Agradecimientos
Descargas

Infórmate
La esterilización
Por qué adoptar
Cómo adoptar
Qué hacer si...
Denuncia
Legislación
Enlaces
In memoriam
NOS DEJARON

En esta sección queremos recordar a todos aquellos perros que estuvieron con nosotros pero que, desgraciadamente, ya no siguen en el refugio...
2008
 
Curro

Curro estaba abandonado por el monte cuando lo encontramos, se veía que la vida no lo había tratado demasiado bien pero, a pesar de todo, desde la primera vez que le tendimos la mano, buscó nuestra caricia y nos dejó claro lo dócil y agradecido que era. 

Llegó al refugio y en muy poco tiempo se le vio feliz, salía al paseo y a veces hacía escapaditas con sus compis de canil, pero sabía muy bien que tenía que volver a dormir a casa. 

Era un perro alegre, cariñoso, de buen talante con todos sus compañeros, machos y hembras, tenía alma de superviviente, a pesar de su enfermedad de riñón, hasta el último momento nos dejó ver su ánimo, el primero delante de la puerta para salir al paseo y moviendo su rabito. 

El 10 de noviembre de 2008, la enfermedad le dejó completamente desfallecido y, desgraciadamente, Curro nos dejó. El día anterior una voluntaria lo llevó a su casa, le dio un bañito caliente y un paseo por la playa... aunque por un espacio muy breve de tiempo,  Curro se fue sabiendo lo que era un hogar donde lo querían. 

Un perro fuerte, cariñoso y fiel donde los haya, Curro ha dejado en nosotros un vacío y un bonito recuerdo de su estancia.  

Arco

Arco llegó al refugio siendo un cachorro, y murió en él siendo un viejecito...
Mucha gente se fijó en él por lo guapísimo que era pero su carácter asustadizo hizo que Arco encontrase su hogar en Apadan, donde tuvo una fiel e inseparable amiga: Gordi. Ella nos dejó hace dos años y desde entonces él tuvo otras compañeras, pero ya no era lo mismo… La imagen de Arco y Gordi jugando entre los manzanos te dejaba buen sabor de boca para todo el día.
A pesar de ser desconfiado con las personas que no conocía, con los que formamos parte de Apadan era mimoso, obediente y un poco caprichoso a la hora de comer. En muchas ocasiones le teníamos que dar en nuestra mano, y daba lo que fuera por un poco de atención.

En sus últimos días notamos que le costaba comer y había perdido peso, y en una revisión descubrieron que tenía un enorme tumor entre el bazo y el hígado. El pobre Arco estaba sufriendo, y con muchísima pena tomamos la dura decisión de dejarlo marchar el 11 de octubre de 2008.
Él nos dio lo mejor de sí: su compañía, su cariño, su meneo de rabito cuando le saludábamos por la mañana o simplemente pasábamos por delante de su canil,  y lo mínimo que podíamos darle nosotros era una muerte digna, protegiéndole hasta el final de cualquier sufrimiento innecesario.

Ahora Arco ya está con su Gordi y esperamos que puedan seguir jugando en algún campo entre los manzanos.
Arco, en Apadan nunca te olvidaremos, fuiste un fiel y estupendo amigo para todos nosotros y la pena más profunda es que nunca hubieses conocido el calor de un buen hogar.  

Nus

Hoy queremos reservar este huequito de nuestra página a un perro muy especial, Nus, un perrito que vivió en Apadan hace unos años.
Nus era un perro muy alegre y bueno, que tuvo la suerte de ser adoptado por una familia maravillosa. Por desgracia, esta semana Nus nos ha dejado, y sus dueños nos han enviado una carta de despedida.
Qué mejor que sus palabras para contarnos cómo era. Desde Apadan les damos las gracias por haber cuidado de él como nadie, y por haberlo hecho tan feliz.

Hola, somos Mónica y Gustavo, los dueños de Nus (Nous), los que nos visteis últimamente en el veterinario, sabíais que Nus había empeorado.
Desgraciadamente su riñón no aguantó más y el día 11, después de varios tratamientos para reanimarlo, decidimos dormirlo, estaba muy cansado.

Muchas gracias por habernos dado en adopción al mejor perro del mundo, así le llamábamos nosotros y así le despedimos.
Cuando lo recogimos en octubre de 2006, nos dijeron que viviría alrededor de un año, y han sido casi dos los que ha pasado con nosotros, en este tiempo podemos aseguraros que tanto él como nosotros hemos disfrutado mucho de todos los días. Nos quedamos como a él le hubiese gustado con lo más positivo que era su optimismo, su nobleza y su bondad.

En su palmarés, que guardamos con mucho cariño, quedan sus juguetes que disfrutaba todos los días, sus miradas, sus lametones, sus fotos y su premio al perro más guapo.
Tanto nosotros como Iris lo estamos echando mucho de menos, pero como él hizo en todo momento, hay que seguir para adelante.

Cuando nos encontremos mejor, volveremos a veros, muchas gracias por todo, un abrazo
Mónica y Gustavo

Tigra

A finales de diciembre llegó Tigra al refugio, muy cansada y asustada y a los pocos días nos dio su regalo de Navidad, parió unos preciosos cachorritos muy iguales a ella, los amamantó hasta que no pudo más, estaba muy débil y con anemia, como ya empezaban a comer se dieron en adopción, solo quedó una perrita que estuvo en una casa de acogida hasta que encontró un hogar, ésta era exactita a su mamá.

Tigra quedó muy débil desde el parto, se le estaba controlando pero sus analíticas no eran buenas, se le diagnosticó un síndrome nefrótico, a pesar de todo , su ánimo era increíble, le encantaba estar con la gente y no soportaba tener que vivir en un canil, por lo que decidimos que debería de vivir en la casa con los viejecitos, aunque ella de viejecita no tenía nada.

Cuando entrabas en el almacén saltaba para que la acariciases y si la cogías en brazos era toda una fiesta…que no se acercase a ti otro perro mientras estabas con ella, enseguida le enseñaba los dientes.

El siete de julio de 2008  Tigra nos dejó, ya no le quedaban fuerzas y decidimos dormirla, se merecía descansar.
Recordaremos a Tigra con mucho cariño, por lo mimosa que era, por su geniecillo y por su ánimo hasta el último momento.

Belén

Belén pasó prácticamente su vida en APADAN, allí tenía su hogar, sus amigos, estaba tan acostumbrada a nosotros,  a sus paseos por el monte y a sus compañeros de canil que se conformaba y se veía feliz.
Era tan buena que se adaptaba con todos los perros, creo que no me equivoco si digo que no hay nadie a quien  no le gustase salir con el canil donde vivía Belén, perros dóciles, obedientes y agradecidos. A
Belén le gustaba ir al prado y cuando la hierba estaba muy alta le encantaba camuflarse entre ella, y le veías únicamente sus orejotas características.

Cuando salía al paseo, mientras todos corrían hacia la puerta ella se quedaba rezagada para ponerse a tu lado y te miraba esperando la caricia y alguna que otra golosina,  si la llevabas.
Su figura era peculiar, parecía una señorona de anchas caderas, a veces le deciamos, "Belén, Belén ...que si te pongo una lámpara encima pareces una mesa camilla"...:)

Como muchos sabéis, en sus últimos meses, y debido a una tos muy fuerte, los veterinarios le encontraron un tumor en los pulmones. Debido a la complejidad de la cirujía, éstos recomendaron sesiones de quimioterapia. Parecía que todo iba bastante bien, pero la tarde del sábado, 21 de junio, encontramos a Belén acostada en su canil. Los veterinarios no pudieron hacer nada por ella.

Todos echaremos de menos a Belén, fueron muchos años juntos, conocida y querida por diferentes generaciones de  voluntarios y trabajadores.

Hippy

Hace ya unos años, una persona con muy pocos escrúpulos y mucha sangre fría abandonó a Hippy en una clínica veterinaria con una pata rota. Su amigo, aquel que siempre lo había acompañado, quedaba allí, solo y enfermo.
Tras una operación difícil y cinco tornillos nuevecitos pasó a vivir tranquilo en nuestro refugio.

Desde siempre compartió canil con Linda, la más macarra, que junto a él, el más cachas del refugio, hacían la pareja perfecta, siempre inseparables.
Con los años, la vieja lesión hizo que forzase las articulaciones de las otras patas, y últimamente se resentía bastante, así que bajó a la clínica para intentar encontrar una solución. Pero lo que encontraron los veterinarios fue algo mucho más grave: lamentablemente en una de las radiografías observaron que tenía una metástasis de algún tumor que le afectaba al pulmón izquierdo, algo no operable en su caso y que le daba una esperanza de vida de calidad de menos de dos meses. Desgraciadamente el destino hizo que pudiéramos disfrutar de su compañía solamente durante una semana más. El 24 de mayo nos dejó para siempre.

La pérdida de Hippy ha sido de las más duras en Apadan, ya que ha convivido en el refugio durante muchos años y ha compartido miles de momentos con todos nosotros. Nunca nos olvidaremos de nuestro veterano, un auténtico perrazo, bueno, dulce, noble, y con un corazón inmenso.


Alba

La primera vez que vimos a Alba fue como ver un montoncito de huesos escondidos en un cobertizo. Vivía en casa del Señor Domingo, con quien pasó la mayor parte de su vida. A pesar de estar en esas condiciones, Alba nos movía el rabito dándonos la bienvenida y pidiendo cariño.
El señor Domingo nos
contó que Alba apenas comía y que estaba muy débil. Había intentado de todo, pero ya no sabía qué darle para conseguir que la perra se recuperase.

Nos la llevamos para el refugio en enero de 2008. El veterinario diagnosticó una anemia tremenda, que se complicó con un problema en el riñón. A pesar de sus problemas de salud, Alba estaba contenta, le encantaba salir de paseo, y empezaba a comer con más ganas. Enamoraba a todo aquel que la conociese un poquito...
Sin embargo, nunca llegó a recuperarse totalmente. En abril, nos dijeron que Alba no pasaría mucho más tiempo con nosotros...

Sus últimos días Albita los pasó en casa de una compañera. Lo intentó todo para que saliera adelante, pero su destino era más evidente cada día. En mayo de 2008 el veterinario nos confirmó que había llegado su hora, y nos vimos obligados a dormirla.

Albita ha dejado un hueco muy grande en Apadan, y todos la recordaremos siempre, por su alegría, su dulzura y su increíble carácter.


Kira




Kira pasó años en la calle, más de uno, y también más de dos... Debido al desprecio que a muchas personas causaba, Kira ya no confiaba en la gente, era una perrita huidiza, y no dejaba que nadie se le acercase lo más mínimo. Tras muchos platos de comida y varios intentos, unas buenas personas consiguieron cogerla. Y fue así como empezó su nueva vida…

Kira compartió sus días en el refugio con Tucker, que siempre la defendió y protegió. Era su niña, y de nadie más en el mundo canino. Ella dormía encima de su caseta, y él desde abajo vigilaba a todos los que se le acercasen.

Nuestra Kira nos dejó hace tan solo unos días. Una enfermedad fulminante la pilló de improviso y no la dejó continuar. Esperó durante estos años el cariño de una familia, pero tuvo que conformarse solamente con el nuestro, el cariño de unos pocos que vimos en ella una perra inteligente, buena y cariñosa.


Tilo


Tilo vivió en Apadan durante dos años. Pasó bastante tiempo en la calle, hasta que encontrarmos un hueco para él en el refugio.
Tilo era un perro muy bueno y tranquilo, se llevaba muy bien con todos sus compañeros y le encantaban los paseos. Últimamente, se pegaba unas buenas escapadas con varias compañeras de su canil, pero antes de marcharnos, aparecían por la puerta con cara de no haber roto un plato y preparados para la siguiente.
Tilo jamás tuvo un problema de salud en el refugo, sin embargo, una mañana apareció tumbadito en su canil. Al acercarnos vimos que nos había dejado.
En Apadan sentimos mucho que el destino haya querido que fuera así, ya que es muy duro irse solo, durante la noche, y sin saber lo que habrá sufrido.

Siempre nos quedaremos con su buen carácter y su simpatía.
 
Ramón




Ramón es otro perro que, como tantos otros, fue abandonado cuando era ya un anciano. Atado a una farola en la ciudad de Coruña, fue encontrado en el verano del 2003, y pasó sus últimos años en el refugio.

Ramón fue uno de los perros más simpáticos que vivieron con nosotros, le encantaba salir de paseo, caminatas que se hacían interminables con sus lentos pasitos. Cuando salíamos con su canil siempre era el último, pero cuando menos te lo esperabas, como quien no quiere la cosa, se pasaba de largo y teníamos que ir a buscarlo y llevarlo de vuelta al refugio.

En el último año pasó a convivir con los otros ancianitos de la casa y empezó con sesiones de fisioterapia para mejorar el movimiento de sus articulaciones. Sin embargo, la mañana del 9 de febrero, durante uno de sus paseos, Ramón fue atropellado por un coche que visitaba las instalaciones. Sus pequeños pasitos y su avanzada edad no pudieron evitar el peligro.
Nuestro pequeño gordito nos dejó para siempre, pero en Apadan siempre quedará su dulce recuerdo.


Taxi


Taxi era un perro abandonado más, anónimo y rechazado por su dueño, hasta que llegó a nuestro refugio. Allí lo "rebautizamos", y le llamamos Taxi. Al principio salía de paseo con correa, ¡y era realmente como un Taxi! Tiraba tan fuerte y con tanta energía, que te hacía olvidarte de lo que era subir una cuesta.
Compartió su vida en APADAN junto a Mina, una de nuestras perras- joya, y era frecuente llegar al refugio a primera hora de la mañana y encontrártelos correteando delante de la puerta. Teníamos que ser muy hábiles con el coche, si no queríamos volvernos a casa con las huellas de sus patas en la puerta o la ventanilla...

Taxi empezó a tener desmayos cada vez que hacía esfuerzos: después de un paseo, de una carrera, o de un intercambio de ladridos con algún otro compañero de desventuras. El veterinario diagnosticó problemas de corazón para los que no había un tratamiento específico, únicamente paciencia, cariño, y reducir en la medida de lo posible las carreras y momentos de excitación.
Sabíamos que llegaría un día en que su corazón no aguantaría más, y ese día fue el 16 de enero de 2008. Taxi decidió que era ya momento de descansar y al llegar por la mañana lo encontramos en su canil. Nuestra pena es que murió solo, y éso es algo que jamás debería de ocurrir.

Gracias Taxi, por regalarnos tu efusividad, cariño y buenos momentos.
 
Aika


En mayo de 2007 se pusieron en contacto con nosotros desde Santiago porque una perrita había aparecido abandonada por esa zona. La acogieron temporalmente hasta que encontramos un hueco en el refugio. Así entró Aika en Apadan, en bastante mal estado, con síntomas de resfriado. Estuvo varios días con tratamiento sin mejoría alguna, de modo que tuvimos que hacerle más pruebas para descartar otras patologías.
Al poco tiempo le diagnosticaron una inflamación de esófago, además de algún problema neurológico, que la hacían desorientarse con frecuencia. Aika se convirtió así en uno de nuestros enfermitos crónicos, necesitaba comida totalmente blanda y comer en alto, ya que de lo contrario sufría vómitos.
Con mucho mimo y cariño la cuidamos e intentamos que pasara en el refugio una vida más o menos normal. Le encantaban los paseos, pero el mejor momento para ella era la hora de las comidas. Se ponía tan nerviosa que teníamos que pararla varias veces!! Pero nos encantaba verla disfrutar de sus manjares! Era tan dulce y buena que todos sentíamos una necesidad enorme de protegerla.

El 10 de enero de 2008 Aika había bajado a peluquería. Estaba preciosa, tan blanquita y guapa! Le compramos un collar nuevo y descubrimos que le encantaba pasear por la ciudad. En ese momento pensamos, "qué bien estaría esta perra en una casa"...
Desgraciadamente Aika nos dejó al día siguiente. Su enfermedad se complicó, sufriendo una grave hemorragia. A pesar de todo el dolor, no tuvimos más remedio que dormirla y dejarla descansar.

Aikita ha dejado una enorme huella en Apadan, y la recordaremos cada día, al ver su habitación vacía. Porque para siempre esa será "la habitación de Aika".

 
2007
 
Calle


En agosto de 2007 , Calle apareció con su pequeño cachorrito vagabundeando por Malpica, la recogieron y llegó a  APADAN extremadamente delgada y asustadas. Se fue recuperando con comiditas caseras , se convirtió en el mimo de los  trabajadores y voluntarios del refugio, y la muy pilla lo sabía. Por su buen carácter se pasaba el día correteando con  todos los perros, pero cuando llegaba la noche se ponía delante de la puerta de casa y te miraba diciéndote “acuérdate que yo duermo en casa,  no en canil...” 

El 23 de diciembre una familia estupenda llegó al refugio y adoptó a Calle, pero seguía siendo una perra asustadiza. El día 24 estaba paseando con sus nuevos dueños, se escapó y lamentablemente la atropellaron.

A pesar de su corta estancia en el refugio y en su nuevo hogar todos tenemos muchos y buenos recuerdos de ella.   


Marta




Marta vagabundeaba por la calle cuando una pareja de voluntarios la encontraron y la trajeron a APADAN. Entró cohibida pero no asustada, enseguida supo que era bien recibida y con un par de golosinas nos ganamos completamente su confianza.
Era una perra tranquila, cuando salía a pasear no le encantaba correr ni jugar, prefería pararse a olisquear  y curiosear todo lo que encontraba a su paso. Si encontraba a alguien dispuesto a hacerle una caricia no dudaba en perderse el paseo. Realmente era un gusto acariciarle, tenía un pelo especialmente suave y a medida que le acariciabas se iba frotando contra ti poniendo cara de mimosa, si todo este ritual lo acompañabas de una galleta o algo rico, habías conseguido hacerla feliz.
Realmente que precio tan bajo....¡ una galleta y una caricia por todo el cariño  que Marta nos demostró siempre...
Con mucha tristeza Marta nos dejó en diciembre de 2007, un tumor la fue apagando y hubo que tomar la dura decisión de dormirla.
S
u recuerdo estará siempre en todos los que formamos parte de APADAN.

Sansón





Sus dueños le hicieron algo que él jamás habría hecho: lo abandonaron cuando era un ancianito, con una terrible artrosis que apenas le permitía caminar, casi ciego, y con un sin fin de achaques. En el ocaso de su vida, en lugar de proporcionarle un lugar calentito y mullido en el que descansar sus doloridos huesos y una comida apropiada a su edad, lo dejaron en la calle como si de un trapo viejo se tratase. Cuando llegó al refugio estaba desorientado, temeroso y aturdido por verse de pronto en un lugar extraño, en el que había perros desconocidos que continuamente ladraban ante el intruso, donde los inviernos son duros y los medios limitados.
El mismo día de su llegada le pusimos nuevo nombre, por lo que además tuvo que adaptarse a responder cuando le llamábamos Sansón, y a olvidar el nombre por el que atendió durante toda su vida. Los poquitos años que vivió con nosotros nos sirvieron para descubrir, una vez más, que era un gran perro con una miserable suerte. Se levantaba trabajosamente y caminaba todo lo rápido que su edad le permitía para acercarse a saludar a todo aquel que venía al refugio, o para seguir a alguna perrita que le parecía suficientemente "interesante". Más de una vez nos dio pequeños sustos, ya que desaparecía con alguna compañera de desventuras durante horas, sin que supiésemos dónde estaban.
Pero a lo largo de este último año su salud se resintió y se fue apagando. Se fue poniendo más y más malito, sin que los veterinarios que lo trataban pudiesen hacer nada por él, hasta que llegó el tan temido día en que nos hicieron volver a la dura realidad y nos plantearon tomar la decisión más dura cuando de vida animal se trata, que es facilitar el tránsito y pensar en lo mejor para nuestro perro, y no para nosotros.
Y así la vida de Sansón se apagó, con la compañía de las personas que le conocimos en sus últimos años, que fueron suficientes para que le tuviésemos un cariño infinito, mucho mayor del que le tenían aquéllos que no dudaron en abandonarlo cuando más los necesitaba.

Jack


El 20 de septiembre de 2006, Jack apareció en la puerta del refugio, delgadísimo, con el pelo sucio y en condiciones lamentables. Vivió un par de días en el almacén del pienso porque no había ni un sitio para él, como no era el lugar más adecuado tuvo que estar en una residencia durante un tiempo hasta que pudo regresar al refugio. Cuando entró por la puerta no lo conocíamos, aquel no parecía el mismo perro, la gente de la residencia lo había bañado, había engordado, tenía un pelo precioso y una planta impresionante, era todo un señor pastor.

Al convivir con él  conocimos sus mejores cualidades, era un perro noble y obediente, de carácter tranquilo y muy agradecido.

El 10 de octubre de 2007 Jack se encuentra mal, sufre una dilatación de estómago,  se baja rápidamente a la clínica pero no lo supera y nos deja al día siguiente, con mucha pena en todos los que lo conocíamos y que le recordamos sobre todo por lo cariñoso que era.


Pulga


En noviembre de 2002, Pulga llegó al refugio, acababa de tener una camada y desgraciadamente no había sobrevivido ningún cachorro.

Llegó delgada y con un aspecto muy triste, la vimos tan apagadita que no fuimos capaces de meterla en un canil, le hicimos una cama lo más caliente posible en la casa con los viejecitos, era tan buena que se quedó allí ubicada.

Tenía un carácter tranquilo y muy maternal, varias camadas que estuvieron en el refugio fueron adoptadas por ella, acurrucaba a los cachorros contra ella para que durmiesen calentitos.
Cuando hacía sol, la teniamos todo el día en el patio, le encantaba tumbarse y como no tenía problemas con ningún perro salía de paseo cuando le apetecía.

En su último año Pulguita pegó un bajón muy grande, la artrosis y lo viejecita que era ya no le dejaban apenas levantarse y con mucha tristeza decidimos que había llegado el momento de dejar que Pulga descansase y se durmió para siempre el uno de agosto de 2007. 


Reina
















Reina entró a principios de verano del 2007 con un tumor en las mamas. A pesar de hacer todo lo posible para que se recuperase ,el tumor se extendió y no pudo superarlo. Aunque su paso por el refugio fué muy corto fue tiempo suficiente para ganarse el cariño de todos.

Draco

En marzo de 2004,nos avisaron de un perrillo abandonado, el refugio estaba saturado y una voluntaria se prestó a tener a Draco en su casa hasta que pudo entrar en Apadan, era tímido ,muy tranquilo, le encantaba salir a pasear, disfrutaba oliendo y marcando todo, metiendo el hocico en todos los agujeros que encontraba a su paso, no era alocado, el paseo con él era muy relajado. Draco era viejecito pero muy luchador, hasta el último momento no desistió de su paseo diario, nos acordamos mucho de él y de su jadeo mimoso cuando lo acariciábamos.

Aki

A Aki lo encontraron abandonado con los dientes en muy mal estado, había intentado morder lo que no debía y sus colmillos se torcieron, la gente que lo encontró lo llevó al veterinario y le pusieron unos fijadores, estaba muy simpático, parecía un quinceañero con aparato corrector en los dientes. Llego al refugio en septiembre de 2003, era de aspecto tranquilo y le encantaba estar al aire libre, cuando llovía no conseguíamos que se metiera dentro de casa, por lo que tuvimos que trasladarlo a un canil con tejadillo. Un domingo de junio de 2007, AKI se durmió para siempre, dejando un grato recuerdo en todos los que formamos parte de APADAN.

Bross


En Junio de 2002, varias voluntarias llegaban al refugio cuando vieron a Bross paseándose por la carretera cercana a Apadan, sin dudarlo abrieron la puerta del coche y fueron poniendo por la carretera puñaditos de lentejas, que subían para dar de comer a algunos que estaban un poco flacuchos , Bross como Pulgarcito fue comiendo todo lo que le daban y subió al coche. Era un perro muy especial, con un porte impresionante, llamaba la atención de mucha gente pero su edad avanzada y su carácter independiente no propiciaron su adopción. Poco a Poco fue familiarizándose con nosotros y los últimos años buscaba nuestras caricias y las golosinas que le dábamos los fines de semana. En mayo de 2007 su salud empeoró y se fue apagando poco a poco, cuando entramos en el refugio, todavía nos parece verlo presidiendo su canil, sentado de forma majestuosa sobre tejado de su caseta.

   
2006
 
Pepi



Falleció el 9 de noviembre de 2006. La pobre estaba enfermita desde hacía tiempo. Era una perra muy tímida, pero siempre la recordaremos con ternura y cariño. Aunque no conseguimos encontrarle una familia, en Apadan encontró la tranquilidad y la seguridad.







Gordi






 

 

 

 

Falleció a primeros de julio del 2006. No nos olvidaremos de como, a pesar de su edad, jugaba siempre contenta con su compañero de canil Arco cada vez que los sacábamos de paseo. Vivieron momentos muy felices en el refugio, y con ellos nos quedaremos siempre.

Chelo


 

 

 

 

 



Nos dejó en junio. Era una perrita muy tranquila, dulce y cariñosa. A pesar de que vivió poco tiempo en el refugio, su recuerdo siempre con nosotros.

Pati




Marchó el 12 de abril de 2006 para seguir correteando junto a los amigos que estuvieron en el refugio... Una de las perras más queridas en Apadan.

   
2005
 
Moro


 

 

 

 

 



Murió a finales de diciembre del 2005, de un infarto. Era un pastor belga muy bonito y muy ágil. El pobre había tenido mala suerte, fue adoptado y lo abandonaron en malas condiciones. Pero en Apadan le dimos todo el cariño del mundo para que se recuperase.

Barbas


 

 

 




Murió a principios de diciembre del 2005, víctima de babexia. Era un perro "punkie" porque tenía una cresta muy simpática en la cabeza. Había vivido en unas condiciones lamentables hasta que llegó al refugio. Era muy cariñoso, le gustaba mucho pasear y dormir enormes siestas.

Lala




 

 





Murió a finales de septiembre del 2005. Era una perra de caza a la que le gustaba mucho husmear todos los rastros que encontraba y que le hicieran caricias en la barriga. Tenía unas orejotas largas preciosas y la mirada muy tierna. Había aparecido abandonada en la zona del Xalo. Era muy amiga de Trufa. Para nosotros, una gran pérdida.

Roi


 

 

 






Falleció el 11 de julio de 2005. Tenía trece años y últimamente estaba mal de la garganta. Nos dejó mientras dormía y ya nunca más volvió a despertar...

Zeus


 

 

 

 






Falleció el 27 de abril de 2005. Era un perro ya algo mayor que vivía debajo de un puente, un chico le estuvo dando de comer hasta que pudimos hacerle un hueco en el refugio.

Wolf

 

 

 

 




 

Falleció el 27 de abril de 2005. Era un perro tranquilo al que le gustaba pasear y tomar el sol. 

Colt


 

 

 

Falleció el lunes 11 de abril de 2005.  El pobre estaba muy mayor y ya casi no se movía. Era extremadamente cariñoso; cuando alguien se le acercaba, él no se le separaba para que no dejara de hacerle caricias.

Alba


 

 

 

 

 

Alba falleció a mediados de febrero del 2005. Murió a causa de las garrapatas. Era muy asustadiza y muy amiga de Calcetines.

Dingo 


 

 

 

 

 

Dingo falleció a principios de febrero del 2005. Tuvimos que dormirlo porque estaba muy enfermo.

2004
 
Artos


 

 

 

 





Artos murió de puro viejito. Le recordaremos siempre por su buen carácter; sordito y ciego como estaba venía siempre raudo a saludar y a por galletas, y por supuesto era el primero de la cola para los mimitos y los cepillados. Le encantaba salir de paseo y lo hizo casi hasta el último día, con su pasito tranquilote iba a su bola olisqueándolo todo. Siempre nos vamos a acordar de sus orejitas caidas, su mirada tierna y de como ladeaba la cabeza cuando lo rascabamos. Queda en nuestro recuerdo.

Coca



 

 

 

 

 

Coca era una perrita muy tímida, muy amiga de Roco, y le tenía mucho miedo a la gente; por eso apetecía más protegerla.

Blanca

 

Blanca murió a finales del 2004, llevaba el refugio desde los tiempos de Matilde, y era muy especial para nosotros.

Apartado de correos nº 40, 15180 CULLEREDO (A CORUÑA)
Teléfono: 626 076 776 (tardes) - Email: webmaster@apadan.net
NOTICIAS
I Certamen de relatos cortos "Amigos para Sempre"
El Consello da Xuventude de Galicia convoca este certamen para fomentar actitudes de protección de los animales
      Continua